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Sentirse parte de la escuela importa

Un estudio con más de 2.000 adolescentes sobre conexión escolar y salud mental.

Ian Shochet y su equipo siguieron durante un año a 2.022 estudiantes de 12 a 14 años en Australia. Midieron dos veces qué tan conectados se sentían con la escuela (aceptados, valorados, respetados, incluidos) y sus síntomas de depresión y ansiedad.

Lo interesante es la dirección: sentirse poco conectado predijo más síntomas un año después, incluso controlando los síntomas previos. Lo contrario no se cumplió: los síntomas previos no predijeron menos conexión más adelante (Shochet et al., 2006).

Es un estudio, en un país, con sus límites. Pero empuja hacia una idea que me parece clave: cómo se siente alguien en la escuela no es un tema secundario.

Por eso armamos Moodinary para educación: una forma simple de seguir el clima de cada curso, sin pedirle el nombre a nadie.